La noticia de la detención de Daniel Sancho tras confesar el asesinato de Edwin Arrieta ha recordado el proceso complicado con la Justicia que Frank Cuesta vivió para conseguir que Yuyee, su exmujer y madre de sus hijos, saliera de la cárcel tras ser acusada por tráfico de drogas de forma falsa. El divulgador del mundo animal ha querido advertir a la familia las consecuencias de las palabras que puedan dar a la prensa en los próximos meses.
El divulgador ha publicado un largo vídeo en sus redes sociales para matizar sus palabras de los últimos después del revuelto que se ha montado tras referirse a él como un «instagramer acuchillador» y advertir que la gente con dinero lo pasar «bastante mal» en el trato con el resto de reclusos. Mucho más calmado, ha dado su punto de vista que seguro que servirá para saber qué pasos seguir a partir de ahora.

Con la llegada de Silvia Bronchalo a la isla y las visitas el interés por el caso ha subido incluso más que hasta ahora, llenando más minutos de televisión y páginas en medios digitales. Para Cuesta, esta atención mediática se puede volver en contra del supuesto asesino, ya que los familiares, abogados y representantes deberían dejar de criticar a la Policía, la Justicia y a la monarquía «porque Tailandia no es como Europa».
Recuerda que «es un país con diferentes reglas», poniendo el foco en el comportamiento de los periodistas que acudieron a la rueda de prensa de la Policía. Según Cuesta, hubo «muchas quejas» y «palabras feas» al apuntar que no había traductores oficiales porque no tenían esa obligación, siendo uno de los motivos por los que se calificó de caótica.
Apunta que los periodistas, haciendo su trabajo, preguntaron y repreguntaron varias veces lo mismo, algo que llegó a molestar a las autoridades por poner en tela de juicio su trabajo: «Yo entiendo que en Europa eso es normal, aquí en Tailandia no es normal».
[El restaurante Boogie Burgers, obligado a desmentir su relación con Daniel Sancho]

La dura advertencia de Frank Cuesta sobre el futuro de Daniel Sancho en Tailandia
Frank ha querido volver a pedir a los medios y a la familia del presunto asesino de Edwin que «hay que tener respeto porque aquí las cosas van diferente» y que cualquier crítica demasiado dura hacia el sistema tailandés tendrá «una réplica que tú no vas a ver», dejando claro que el afectado será Daniel o su familia.
El presentador, que acaba de estrenar el programa Carretera salvaje junto a Cristina Seguí, conoce de primera mano lo dura que es la Justicia en el país asiático, ya que lo vivió con Yuyee, su exmujer y madre de sus hijos. Ella fue encarcelada por una falsa acusación de tráfico de drogas.
Avisa de que «cuando hay un sentencia se puede luchas con uñas y dientes», pero antes es mejor no hacerlo porque puede hacer que la condena sea mayor de lo esperado. De esta manera, el colaborar y no criticar a las autoridades o a la monarquía tailandesa pueden hacer que en un futuro el rey decida conceder «el primer gran perdón», como la ha llamado.
El mejor escenario para Sancho y su familia sería que en el juicio fuese condenado a cadena perpetua, lo que le daría opción con el tiempo a recibir una rebaja de su condena y poder en un futuro salir libre. En cambio, si es condena a pena de muerte, a lo máximo que podría aspirar es a pasar toda su vida en una cárcel o conseguir cumplirla en un centro penitenciario en España.