Tamara Falcó e Íñigo Onieva ya son marido y mujer desde el pasado 8 de julio y ya lo tienen todo preparado para comenzar una vida en común como matrimonio. Aunque ya vivían juntos antes de darse el ‘sí, quiero’, la pareja tiene pensado mudarse a una espectacular casa situada en una de las zonas más privilegiadas de Madrid. Te contamos todos los detalles y te enseñamos cómo es.

Aunque hasta el momento era habitual verles entrar y salir de una vivienda situada en el madrileño barrio de Justicia, en pleno centro de la capital, todo apunta a que pronto se mudarán a una zona más alejada y tranquila. Como ya se pudo ver en la docuserie de Netflix La Marquesa, la hija de Isabel Preysler se compró un impresionante ática en la urbanización Puerta de Hierro, donde serán vecinos de otras personalidades como la actriz Ana Duato, la cantante Aitana Ocaña y la propia Isabel, ya que su mansión se encuentra en esa misma zona.
La marquesa de Griñón adquirió una de las viviendas diseñadas por los conocidos arquitectos Joaquín Torres y Rafael Llamazares, propietarios de la conocida empresa A-Cero, la favorita de las celebrities de la capital. Este piso cuenta con 186 m2 exteriores, dos terrazas e incluso con una piscina privada.

El precio de esta casa estaría rondando los 1’5 millones de euros, aunque la marquesa de Griñón, tal y como explicó en su docuserie, quiso ponerlo todo a su gusto y no dudó en hacer numerosos cambios en la distribución y decoración, por lo que habrá que sumar el precio de una importante reforma. Un dato importante, y que podría haber rebajado bastante la factura final, es que Tamara Falcó, junto a la modelo Eugenia Silva, es embajadora de Kronos Homes, la promotora responsable de la construcción.
La socialité no dudó en convocar a los medios para presentar la que sería su nueva casa en un evento en el que contó el motivo de su elección: «La casa está en una zona a la que guardo mucho cariño, ya que es muy cercana al hogar donde crecí. Es una casa donde me veo viviendo en un futuro con mi familia, porque posee todas las facilidades y servicios. Y, además, está cerca de mi madre, algo que me hace especial ilusión«.

«Tengo la suerte de tener mi propio piso, que para mí es todo un logro. Es un sueño, porque, al final, sabíamos que Joaquín hace unas obras magníficas y eso siempre es un valor añadido. Ahora estoy encantada, estoy superilusionada. Me he comprado algo que forma parte de una colección, de una pieza casi de arte», decía emocionada en la presentación.