El supuesto anillo de cuarzo rosa que resultó ser un diamante de Bulgari de 2,26 millones

Imagen de un anillo Allegra (Bulgari)
Imagen de un anillo Allegra (Bulgari)

Durante años fue una joya de familia sin demasiado misterio: un anillo llamativo que pasó de una abuela a su nieta y que se lució con total normalidad. Por el tamaño de la piedra rosa, todos daban por hecho que era cuarzo rosa. Una tasación desmontó esa idea: se trataba de un anillo Bulgari con un diamante rosa natural que en octubre de 2025 se vendió en subasta por 2,26 millones de euros.

De herencia familiar a lote estrella de la subasta

La propietaria dejó de usar el anillo y decidió vender varias joyas. Para valorarlas acudió a los especialistas de Aste Bolaffi, la casa de subastas de Turín, que reconocieron enseguida un diseño de la línea Trombino de Bulgari, un modelo de principios de los años setenta cuyo nombre en italiano alude a una pequeña trompeta. Enviaron la gema al Gemological Institute of America (GIA), que confirmó lo impensable: no había ni rastro de cuarzo, era un diamante rosa de calidad excepcional.

La confusión es más habitual de lo que parece. El cuarzo rosa es un material abundante que suele tallarse en piezas grandes y translúcidas, así que un tamaño generoso lleva a muchos a descartar que pueda tratarse de un diamante.

La joya salió a la venta como lote 277 en la subasta de joyas celebrada en Turín a principios de octubre de 2025 , con una estimación de entre 800.000 euros y 1,2 millones. Más de diez pujadores conectados por teléfono desde Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Suiza, Oriente Medio y Hong Kong se la disputaron hasta que el martillo cayó en 2,26 millones con comisiones incluidas, casi el doble del techo previsto.

Un Bulgari con un diamante rosa intenso de 3,18 quilates

El anillo está realizado en platino y luce en el centro un diamante de talla rectangular escalonada de 3,18 quilates. El GIA lo clasifica como Natural Fancy Intense Pink, con pureza VS2 y de tipo IIa, la categoría de diamantes más pura, con muy pocas impurezas de nitrógeno. Lo completan 64 diamantes de talla brillante y baguette que suman 1,93 quilates.

Ese color no es un detalle menor. Los diamantes rosas naturales están entre las gemas más escasas del mercado y su precio depende sobre todo de la saturación del tono: los más pálidos rondan los 10.000 dólares por quilate, mientras que los más intensos pueden llegar a los 700.000. Buena parte de la producción mundial ha salido tradicionalmente de Australia Occidental, y el cierre de la mina de Argyle en 2020 ha hecho que cada hallazgo sea todavía más excepcional.

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Por qué se pagó tanto por este anillo de Bulgari

Según explicó Matteo Armandi, responsable de la división Passion de Aste Bolaffi, un diamante rosa natural ya es una pieza muy buscada, pero cuando supera los tres quilates pasa a ser una auténtica rareza. Si además va engastado en una creación de Bulgari, el resultado es una pieza única para coleccionistas.

La venta fue la mayor de la historia de la casa turinesa y, según el sector, el segundo precio más alto pagado en Italia por una joya en subasta. Aun así, queda lejos de los récords mundiales: el diamante Pink Legacy, de unos 19 quilates, superó los 50 millones de dólares en 2018.

La historia deja una lección para cualquiera con joyas heredadas: antes de guardar una pieza en un cajón, o de asumir que una piedra vistosa es bisutería o cuarzo, merece la pena pedir una tasación profesional. A veces, la gema es mucho más de lo que aparenta.

 

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por Nacho Molina

Apasionado de la música, también me puedes leer y ver hablando del mundo del corazón, series y programas de la televisión. Antes en La Vanguardia.

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