Sorpresa en el mundo del corazón tras la exclusiva de la revista Lecturas en las que asegura que Bertín Osborne volverá a ser padre a los 68 años (tendrá 69 cuando el bebé llegue al mundo). Este niño o niña, todavía no se conoce el sexo, es fruto de su relación con Gabriela Guillén, la joven de 32 años con la que se le relaciona desde el mes de abril de 2022. Para aclarar todo, el cantante y presentador ha querido hablar en Y ahora Sonsoles, el programa de Antena 3 en el que colabora Fabiola Martínez, su exmujer.
Tras muchas horas de rumores, el futuro papá hablaba con Es la mañana, el programa de Federico Jiménez Losantos, para confirmar que la noticia es cierta, aunque dejó claro que se trata de un embarazo que no es buscado, al menos por él. Según sus palabras, ha sido fruto de un «accidente», pero que se hará responsable y se hará «cargo de todo» para intentar que la madre y el niño estén bien en todo momento.
Inmediatamente después era Gabriela la que, sorprendida por el revuelo causado, era abordada por los medios de comunicación a la salida de su trabajo. Visiblemente molesta por esas declaraciones, aseguró que «Bertín puede decir lo que quiera, es su problema. Pero yo no voy a decir nada». Preguntada por la portada y las palabras del futuro padre de su hijo, explicó que está al corriente de todo: «Lo he visto, pero no voy a contestar a nada. Yo no quiero hablar de mi vida privada». Por último, confirmó que ahora mismo se encuentra bien y que el embarazo sigue con total normalidad.
#VÍDEO | Gabriela Guillén reaparece ante las cámaras tras conocerse su embarazo y se desmarca de Bertín Osborne: "Que se haga responsable de lo que diga" https://t.co/GBSdyIRiME pic.twitter.com/3eIEyc4Vy5
— CHANCE (@CHANCE_es) July 12, 2023
Ha habido que esperar varias horas para volver a escuchar al cantante y presentador, esta vez en el plató de Y ahora Sonsoles, aunque vía telefónica. Con una voz muy seria, lejos del tono divertido al nos suele tener acostumbrados, Bertín dejaba claro que está muy enfadado con todo lo que se está diciendo desde que ha saltado la noticia: «Llevo todo el día escuchando tonterías».
En primer lugar, se mostró muy molesto por la persecución por parte de la prensa que han sufrido amigos suyos como Paco Arévalo y Martín Pareja Obregón: «Les han perseguido hasta en Portugal». Tampoco le gustó que Fabiola, su exmujer, fuese preguntada por si conocía algún dato más, por lo que ha decidido aparecer en televisión para zanjar todo tipo de rumores y evitar que su entorno sufra.
Sobre su relación con la modelo, a la que conoció en una sesión de fotos para una conocida marca de ropa de la que es imagen, explicó que durante meses han tenido una relación «estupenda», pero dejando claro que ahora mismo no tienen nada serie. El problema, según su versión, ha sido que él vive en Sevilla y ella en Madrid, una distancia por ahora ha impedido llegar a algo.
Sobre el embarazo, tras las críticas por sus palabras en la radio, Bertín Osborne ha suavizado su discurso para explicar que «ha pasado lo que pasa en multitud de ocasiones a lo largo del año y a lo largo de la vida», insistiendo en que el objetivo no era tener un hijo y que todo se ha debido a un accidente con los métodos anticonceptivos a la hora de mantener relaciones sexuales, aunque no quiso dar más detalles al respecto.
Sobre si se hará cargo de este futuro hijo, el noveno para él, confirmó que será responsable de sus actos y que cuidará del niño y que hará «lo posible para que tenga una vida agradable, tanto él como su madre».

Por último, salió en defensa de Gabriela Guillén, de la que se ha llegado a decir que solo buscaba ‘cazarle’, algo que ha negado en rotundo: «Es mucho más sencillo. Pasó y pasó, ya está». Insiste en que no se trata de «ningún drama» y que los dos, sea como pareja o como padres cada uno por su lado, se harán responsables del futuro bebé que está en camino. Para cerrar con algo de humor, Bertín bromeó al asegurar que «en septiembre me ligaré las trompas», algo completamente imposible en un hombre, una frase que provocó las risas de todo el plató.